cronica erratica
PORTADA NOTICIAS REPORTAJES ESPECIALES VIDEOS VIAJERO ERRÁTICO
 

ESPECIAL
ESMA, el símbolo de la infamia
2ª parte (5)

Bajo el mando primero de Pernías y después de otro marino y torturador, Juan Carlos Rolón, en la Pecera también se hacían labores de mecanografía, de traducción, de encuadernación y archivo, microfilmación de fichas de detenidos o de personas perseguidas por la Unidad de Tareas, transcripción de escuchas telefónicas, elaboración documentos audiovisuales...

A Andrés Castillo le encargaron escribir una historia del sindicalismo argentino que demostrara que había sido infiltrado por fuerzas subversivas.

Camilo Hernández fue obligado a recorrer el país fotografiando los estadios de fútbol para preparar un proyecto audiovisual para el Mundial de Fútbol de 1978, que se iba a celebrar en Argentina. En otro momento Acosta lo llevó a casa de una popular conductora de televisión Mirtha Legrand, a tomar fotos de una fiesta de la farándula con las que confeccionar un álbum que el jefe de la Armada, Eduardo Emilio Massera, quería regalarle a la diva.

Cartel a favor del juicio a los represores argentinos
 

A algunos les enseñaron a falsificar para que elaboraran documentos apócrifos a usar en los operativos o para las familias de los militares. Durante el conflicto del Beagle, en el que Argentina y Chile se disputaban unas islas en el canal de ese nombre, en la frontera sur, los represores plantearon a los presos de esa sección la posibilidad de falsificar billetes chilenos para intentar hundir la economía de ese país, pero el plan finalmente no prosperó.

Los prisioneros veían en estos trabajos forzados, no desde luego un método de rehabilitación, sino una forma de sobrevivir un día más e incluso de mejorar un poco sus condiciones de vida, pues al ser incluidos en este perverso plan, al menos recibían un trato menos cruel: salían de Capucha para dormir en La Pecera o en uno de los ‘camarotes’ del tercer piso, que no eran otra cosa que celdas más grandes y privadas donde por las noches se podían quitar los grilletes. Por ello, los que entraban en el “programa” hacían lo posible para ir incorporando a nuevos compañeros.

Pero detrás de este “proceso de recuperación” había algo más que una vocación “cristiana” de los torturadores para evitar tener que matar a sus víctimas y, de paso, aprovechar esa mano de obra esclava para tareas poco gratificantes o para las que, simplemente, ellos no estaba preparados.

Al servicio del delirante proyecto político de Massera

Los marinos consideraban que algunos de los “subversivos”, en particular los comunistas, no eran recuperables ya que eran ateos, mientras que otros, como los montoneros, eran cristianos y creían en la patria, por lo que veían en ellos unos aspectos que presuntamente los unían. Con un adecuado “tratamiento” podían ser “reencauzados” hacía un proyecto que trascendía ese centro clandestino y la propia dictadura: un movimiento político acaudillado por Massera, el gran valedor de la ESMA, quien en un extraño delirio se creía adorado por el pueblo, un nuevo Perón capaz de hacerse con el poder mediante unas elecciones, aupado por las masas.

Pero para llevar adelante sus planes necesitaba gente cualificada, con unas habilidades de las que carecían por lo general los marinos bajo sus órdenes, hombres disciplinados pero en su mayoría sólo aptos para secuestrar, torturar y matar. Por lo tanto, los detenidos, gente por lo general instruida y letrada, eran un importante activo que podía usar para su proyecto.

En una ocasión, durante una visita, el almirante les dio una arenga a la presos sometidos a esa “recuperación”, que en la práctica no era otra cosa que trabajos forzados, conminándoles a “estar juntos para hacer una Argentina mejor”.

Así pues, una de las principales tareas era la de analizar la prensa internacional para ver lo que decía del régimen argentino y, particularmente, de Massera, pues había que contrarrestar la mala imagen que pudieran dar algunos medios extranjeros sobre él.

Animados por sus ansias de poder y la impunidad con la que podían actuar bajo el régimen militar, los represores comenzaron a sacar a los secuestrados diariamente de la ESMA para que llevaran a cabo distintos trabajos funcionales a sus fines y luego los hacían regresar para dormir al campo de torturas.

Algunos fueron obligados a trabajar en el diario “Convicción”, un órgano del proyecto político de Massera. Otros hacían labores de imprenta en la sede de la Armada o en la imprenta Apus Gráfica, de donde salía dicho periódico.

También fueron empleados en la oficina particular de Massera o en el gabinete de prensa de la Cancillería argentina, cuando ésta estuvo en la órbita de la Armada y su titular era Óscar Montes, un vicealmirante que antes de ese destino había sido Jefe de operaciones del Estado Mayor de la Armada y, como tal, comandante de la Fuerza de Tareas 3, de la que dependía la Escuela de Mecánica. El jefe directo de los detenidos que pasaron por ese ministerio para hacer labores de síntesis de la prensa extranjera era el mismo que había torturado a algunos de ellos, Francis Wahmond.

Edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa argentino
Edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa argentino.
 

Carlos García había sido hecho prisionero en octubre de 1977. Tras un tiempo fue incluido en el “proceso de recuperación”. Al principio, estuvo en ‘La Perrada’ haciendo remodelaciones en el Casino de Oficiales. Pero en 1979 entró en un “régimen abierto”. A primera hora del día iba al Edificio Libertador, la sede del Ministerio de Defensa argentino, en el que hacía falsificaciones de documentos públicos en su imprenta. Por la noche acudía a Apus Gráfica y cuando acababa debía retornar al centro de torturas, donde dormía unas tres horas antes de volver a levantarse para comenzar su jornada laboral.

En Apus Gráfica a fines de cada mes firmaba los recibos del sueldo que supuestamente le correspondía, pero ese dinero se lo quedaba los militares. No obstante, todo eso era mejor que estar en Capucha las 24 horas del día.

(sigue)
anterior 1     2     3     4   5   6   7   8 siguiente

 

 
 
 
PORTADA NOTICIAS REPORTAJES ESPECIALES VIDEOS VIAJERO ERRÁTICO
Sigue Crónica Errática en Crónica Errática en Facebook Crónica Errática en Twitter  
 
 
Acerca del autor
 
© Crónica errática. Todos los derechos reservados. E-mail de contacto: cronica_erratica@yahoo.com