cronica erratica
 
PORTADA NOTICIAS REPORTAJES ESPECIALES VIDEOS VIAJERO ERRÁTICO
 
 

ESPECIAL
ESMA, el símbolo de la infamia
3ª parte: El grupo de la Santa Cruz (5)

Lo sucedido convulsionó al incipiente movimiento de familiares de desaparecidos. Aunque sabían que molestaban al régimen militar y tomaban sus precauciones, realmente no esperaban una acción de esa envergadura y violencia.

Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA)
La detención del grupo de la Santa Cruz estuvo planeándose con gran agitación en la ESMA.
 

Aun así, Azucena Villaflor insistió en que la solicitada debía salir. Y salió, con un tamaño menor al previsto por el hurto de parte del dinero durante el operativo de la iglesia. Fue el sábado 10 de diciembre en el diario La Nación. El título: “Por una Navidad en paz, sólo pedimos la verdad”.

La lista de desaparecidos tenía 804 nombres. Once de ellos se habían añadido en el último momento: los de los 10 detenidos el 8 de diciembre y el de Gustavo Niño, a que también creían caído en el operativo.

Azucena, preocupada por los últimos acontecimiento, todavía no le había dicho a su esposo lo que había pasado en la iglesia. No sabía que el día anterior los marinos habían allanado la casa de los padres de Horacio Elbert en busca de la esposa de éste, a la que no encontraron y que debió exiliarse con su hija de apenas cuatro meses.

El arresto de Azucena

Villaflor salió ese día 8 a comprar el periódico, pero cuando llegó a casa se dio cuenta de que ese ejemplar había salido mal impreso y se veía borrosa la solicitada. Su hija, Cecilia, se acababa de levantar:

- ¿Qué quieres de comer? ¿Carne o pescado? – le preguntó Azucena.

Cecilia se lo pensó y respondió: “Pescado”. No había, así que decidió volver a bajar a comprar el pescado y, de paso, un nuevo ejemplar de La Nación. Pero a escasos metros de su casa fue interceptada por dos vehículos, de los que bajan unos hombres y la reducen violentamente. Ella intentó resistirse, pero eran ocho contra un ama de casa de 53 años, por lo que acabaron introduciéndola en uno de los autos, en el que se la llevaron.

Instantes después, alrededor de las 10 de la mañana, Leonie Duquet se encontraba en la casa parroquial donde vivía con Domon, en la localidad de Ramos Mejía, en la provincia de Buenos Aires, y oyó que llamaban a la puerta. Fue corriendo a abrir esperando que fuera su compañera, pero en su lugar se encontró con unos desconocidos que la obligaron a irse con ellos. Sólo entonces, los represores dieron por desarticulado a tan peligroso grupo.

La falsa extorsión

Apenas una semana después, el 17 de diciembre, la delegación en la capital argentina de la agencia de noticias francesa AFP recibía un comunicado firmado por Montoneros en el que este grupo se atribuía el secuestro de Duquet y Domon, y pedían la liberación antes del 24 de diciembre de varias personalidades, entre ellos el periodista Rodolfo Walsh, de cuya muerte no sabía nadie fuera de la Escuela de Mecánica.

En el mismo sobre había una foto de las dos religiosas que miraban a la cámara con caras circunspectas frente a una bandera de la organización guerrillera y una carta firmada por Domon dirigida al superior de su congregación en Francia.

Todo fue un burdo montaje de la Unidad de Tareas 3.3.2, que no había previsto la repercusión que tendría la desaparición de dos monjas francesas.

Los 12 detenidos del Grupo de la Santa Cruz habían sido llevados a la ESMA, donde la mayoría de ellos fueron vistos por otros presos en las salas de tortura, en Capucha y en Capuchita.

Cuativerio en Capuchita

Aspecto actual de Capuchita
Varios de los detenidos del grupo de la Santa Cruz fueron llevados a Capuchita.
 

En Capuchita Lila Pastoriza despertó una mañana casi seis meses después de haber sido “chupada” por el Servicio de Inteligencia Naval. No lo sabía (el tiempo en la Escuela de Mecánica es una dimensión totalmente distinta a la del exterior), pero era 11 de diciembre. Se sorprendió al ver desde su cucha un montón de nuevos que habían sido hacinados junto a la escalera que bajaba al tercer piso del Casino de Oficiales.

Al ser domingo, el guardia era menos riguroso que entre semana, por lo que quizás podría aprovechar para intentar averiguar quiénes eran sus nuevos compañeros de cautiverio y preguntarles si necesitaban algo. Siempre es bueno escuchar  unas palabras de aliento cuando se acaba de llegar a un lugar así. Se ofreció al vigilante a ayudarlo a repartir el mate del desayuno y éste accedió. Hubo suerte.

La primera persona de los recién llegados a la que pudo acercarse fue una mujer bastante avanzada en años que estaba sentada en su colchoneta. Le extrañó porque la gente que llevaban allí solía ser bastante más joven. Pastoriza, a sus 35 años, era de las mayores. Hasta ese momento, pues pudo observar que en las cuchas de al lado había otras dos señoras de más edad que ella.

- Hoy es domingo, día del señor, oremos – le expresó esa primera mujer al servirle el mate en un perfecto español pero con un peculiar acento.

- Antes de mí, trajeron a mi hermana. ¿Cómo estará mi hermana? – le dijo también con su extraña entonación Leonie Duquet.

"Estás en la ESMA"

En el grupo había también gente joven. Uno de ellos, cuando le ofreció su taza, le pidió a Lila que de parte de Gabriel le dijese a otra de las nuevas, de nombre Raquel, que estaba bien. Así lo hizo.

En la última cucha de los nuevos había otra señora de unos 40 años. Era bastante oronda y llevaba un vestido floreado de mangas cortas. Pudo intercambiar con ella unas palabras y la nueva le contó que su hijo Néstor estaba desaparecido y que a ella la habían detenido el día anterior cuando salió un momento de su casa a comprar.

- Estás en la ESMA – le reveló Pastoriza, que le sugirió que no dijera que lo sabía porque, si lo hacía, disminuirían sus posibilidades de que la liberaran.

- No tengo nada que perder – le respondió Azucena Villaflor.
Más tarde ese mismo día, se llevaron a Azucena. Cuando la volvieron a subir a Capuchita sus brazos desnudos estaban llenos de moretones y puntos negros y apenas podía hablar.

(sigue)
anterior 1     2     3     4   5   6   7   8 siguiente

 

 
 
 
PORTADA NOTICIAS REPORTAJES ESPECIALES VIDEOS VIAJERO ERRÁTICO
Sigue Crónica Errática en Crónica Errática en Facebook Crónica Errática en Twitter  
 
 
Acerca del autor
 
© Crónica errática. Todos los derechos reservados. E-mail de contacto: cronica_erratica@yahoo.com