cronica erratica
 
PORTADA NOTICIAS REPORTAJES ESPECIALES VIDEOS VIAJERO ERRÁTICO
 
 

ESPECIAL
México: ciudadanos en pie de guerra
contra el crimen organizado
(y 5)

Nestora Salgado, un ama de casa que se convirtió en coordinadora y comandante regional de la policía ciudadana de Olinalá, aseguraba hace unos meses en entrevista que pese a que llegaron a un acuerdo con el gobierno del estado de Guerrero para esconder las armas pesadas a cambio del despliegue de soldados en la zona y de que se integraron en las CRAC, se sentían hostigados por parte de las fuerzas militares que fueron desplegadas en el área.

Policía Ciudadana y Popular de Temalacatzingo
Policía Ciudadana y Popular de Temalacatzingo.
 

El alcalde del pueblo nunca aceptó el surgimiento de este grupo de defensa civil ni que se dedicase a patrullar por el pueblo y a identificar a sospechosos. “Siempre han querido que nos desintegremos, no nos reconocen como Policía Comunitaria, ellos dicen que no somos nadie y que no tienen por qué reconocernos. Tenemos Ejército, tenemos Marina, tenemos policía estatal, pero nunca hemos sabido que hayan arrestado a nadie”, se lamentaba.

Incluso, denunciaba que les habían fabricado delitos como el robo de coches. “Tenemos muchos problemas con las autoridades. Yo sabía que los criminales iban a venir por mí en cualquier momento, pero ahora ya no le tengo tanto miedo a los sicarios, le tengo más miedo al gobierno”, señalaba.

Y no le faltaba razón. Tres meses después, era detenida y encarcelada acusada de secuestro por haber retenido a las dos muchachas al inicio del levantamiento vecinal.

Tamaulipas, cuando ni las autoridades ni los ciudadanos se enfrentan al narcotráfico

Tras los últimos incidentes en Tierra Caliente, el ministro de Gobernación (Interior), Osorio Chong, ha asegurado que esta región se ha producido una descomposición paulatina del tejido social” acompañada de un acelerado proceso de destrucción del tejido institucional”. Esto, debido a “particularidades singulares y una historia de más de una década en la que se han presentado las condiciones políticas, sociales y económicas más propicias para la incubación de la delincuencia, la inseguridad y la violencia”. Y agregó que esta situación “no tiene paralelo ni precedente en ningún otro lugar” de México.

Sin embargo, Tierra Caliente no es la única zona del país en la que el crimen organizado ha desplazado al estado. Un ejemplo todavía más evidente es el de Tamaulipas, estado fronterizo con Texas ubicado en el noreste del país en el que gobierna el Partido Revolucionario Institucional, el mismo que el del presidente Peña Nieto, desde hace ocho décadas, y donde el poder del narcotráfico es apabullante.

Durante muchos años fue el feudo indiscutible del Cártel del Golfo, pero ahora se lo disputa con sus antiguo grupo de sicarios, Los Zetas. Este cártel fue creado por soldados de elite que desertaron del ejército mexicano a finales de los años 90 para ponerse al servicio del capo Osiel Cárdenas (detenido en 2003 y extraditado a Estados Unidos) y que después se independizaron y formaron su propia organización.

Los tentáculos del narcotráfico en Tamaulipas son omnipresente. No se puede entrar y salir de su territorio sin su conocimiento. Cobran cuotas hasta por el simple hecho de pasar por su territorio. Resuelven sus problemas con los rivales a base de decapitaciones. Secuestran y hacen desaparecer a su antojo. Ejecutan impunemente masacres como la de 72 inmigrante en 2010. Cortan carreteras con vehículos robados a punta de fusil a su antojo si se sienten amenazados. Crean pueblos fantasmas tras hacer huir a sus habitantes por temor cuando dos grupos se enfrentan por la plaza.

Ronda comunitaria de Cherán
EL gobierno no ha podido desarmar a los grupos de autodefensa.
 

La principal diferencia estriba en que en Tamaulipas el narcotráfico tiene totalmente sometida a la prensa y no se informa de nada que los cárteles de la droga no quieran que se publique. Ni siquiera las autoridades se atreven a informar sobre sus desmanes.

Ahí la única resistencia que la ciudadanía se ha atrevido a oponer es informar anónimamente mediante redes sociales de los secuestros, tiroteos o bloqueos que llevan a cabo los sicarios. Es la única manera que tienen de alertarse unos a otros del peligro ante el silencio del gobierno y de los medios.

Y aun así, lo hacen poniendo en grave peligro su vida. Como es el caso del autor de la página de facebook Valor Por Tamulipas, cuyo autor, cuya identidad mantiene celosamente reservada ya que ha visto como ponían precio a su cabeza: 50.000 dólares por “datos exactos” que ayuden a dar con él o con cualquier “familiar directo”. “Un buen dinero por callarle el hocico a estos pendejos que se creen héroes”, según un volante repartido hace un año en varias ciudades del estado.

Michoacán y Guerrero todavía no han llegado hasta ese punto. Miles de ciudadanos se han armado para intentar evitarlo. Y en donde han surgido estas autodefensas, parecen haberlo conseguido, al menos de momento. Aunque el gobierno exhibe una reducción del 15% en el número de homicidios desde que Peña Nieto llegó al poder, en diciembre de 2012, la cifra todavía es alarmante, con cerca de 18.000 en todo el año pasado.

Son muchos los que temen que, a la larga, estos grupos generen un problema todavía mayor del que están resolvieron. Pero para ellos es una simple cuestión de sobrevivencia.

 
anterior 1     2     3   4   5 siguiente

 

 
 
 
PORTADA NOTICIAS REPORTAJES ESPECIALES VIDEOS VIAJERO ERRÁTICO
Sigue Crónica Errática en Crónica Errática en Facebook Crónica Errática en Twitter  
 
 
Acerca del autor
 
© Crónica errática. Todos los derechos reservados. E-mail de contacto: cronica_erratica@yahoo.com